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El reloj marcaba las 6:15 pm, hacia ya más de una
hora que había iniciado la clase y aun cuando el profesor no dejaba de hablar
ni un minuto, yo no recordaba una sola de sus palabras, ni siquiera mantenía la
mirada al frente, solo de vez en cuando volteaba a mirarle para que creyera que
le prestaba atención. Mis ojos se encontraban posados en el paisaje nebuloso,
lluvioso, que se apreciaba por los
grandes ventanales del aquel salón, parecía como si el clima de aquel día se
hubiese vuelto el espejo de mi corazón. Rogaba por que la clase llegara a su
fin, no lograba concentrarme un solo segundo y lo único que quería era salir lo
más pronto posible de aquel lugar; en ese momento el estar entre tantas
personas me atosigaba, y la sola voz del profesor me era molesta, era como si
solo fuese un ruido continuo, como si hablar en un idioma desconocido; tenía
demasiadas cosas en la mente como para comprender de lo que hablaba, de pronto
sus palabras se vieron opacadas por estruendoso trueno acompañado de relámpagos
que surcaban el cielo, seguido de varios gritos absurdos de compañeros del
salón, como si un trueno fuese asesinarles o algo así, sinceramente en lugar de
sentirme atemorizada me sentí asqueada de tanta tontería, solo hacía
incrementar mis deseos de largarme lo más pronto posible de aquel lugar. Aquellos
45 minutos transcurrieron con tal lentitud que parecieron una tortuosa
eternidad. Finalmente, para fortuna mía, el profesor nos hacía saber que la
clase había terminado y nos podíamos retirar. Todos tomaron sus cosas y
salieron del salón y yo no fui la excepción, voltee a ver el paisaje mientras
camina por el pasillo asía la escalera para ir a la planta baja, la lluvia se
había detenido, yo agradecía eso pues no había llevado paraguas aquel día.
Llegue a la parada de autobús y me refugie bajo un
toldo, evitando las pocas gotas de lluvia que caían, fue una idea acertada
hacer tal cosa pues no tardo ni 2 minutos en regresar la lluvia con gran
intensidad; de cierta manera parecía realmente un reflejo de mis sentimientos,
el cómo por unos momentos podía serenarse y para el próximo explotaba al no
poder contenerlo más; di un suspiro y continúe mirando el cómo la lluvia caía
estrepitosamente, los autos pasando con precaución, las personas corriendo
intentando protegerse de la lluvia. Perdí la noción del tiempo que esperé por
que llegara mi autobús, incluso perdí la noción de las personas a mi alrededor,
era como si fuesen unos fantasmas a mi alrededor, solamente existía aquella
lluvia y aquellos atiborrantes pensamientos
que torturaban mi mente, sentía que estallaría en cualquier momento con todo
aquello en mi cabeza, no solamente el semestre era bastante pesado, no
solamente había tenido una serie de problemas para mantener económicamente la
escuela en este siclo sino que aparte de todo las cosas con mi pareja habían
estado tan mal que simplemente no aguante mas, no aguante más y le termine,
desde hacia tiempo había dejado de amarle pero…algo en mi aun le quería y me
hacía sentir mal. Me sentía a punto de gritar pensando en todo aquello cuando
las personas a mí alrededor me sacaron de mi mente con sus gritos por unos
relámpagos, no comprendía cómo podrían gritar por algo tan absurdo, pero al
menos me dio tiempo para regresar a la realidad y ver que la lluvia había
aminorado un poco, y que se encontraba un autobús en la parada, quizá no era el
que siempre utilizaba pero no tenía muchas opciones, ya había pasado tanto
tiempo que la noche había terminado por caer como un inesperado manto. Decidí
irme en aquel autobús, al menos hasta llegar al centro de la ciudad donde
cambiaria de autobús. El camino fue
tremendamente lento gracias a la lluvia, tarde bastante en llegar a dicho
destino, por un momento pensé en enviar un mensaje avisando que me encontraba
bien, que tardaría en llegar por la lluvia, pero me di cuenta de que no había a quien
enviárselo; tenía tiempo que no vivía en la misma ciudad que mis padres y mis
hermanas, acababa de terminar con mi novio así que no había nadie que me
esperara, por lo cual volví a guardar el celular en mi bolsillo mientras miraba
por la ventana como la lluvia caída suavemente en el trayecto.
Al fin había llegado al centro de la ciudad, baje
del autobús y camine un par de cuadras rumbo a la parada en la que tomaría el
próximo. La lluvia caía lenta y suavemente, un tanto dispersa mojando mi
cabello y mi saco, hacia bastante frío pero no el suficiente para competir con
el frio que sentía en mi interior. Me detuve en la parada de autobús y me quede
observando el pavimento con aquella simulación de empedrado, por el cual corría
el agua, los faroles que iluminaban la calle, ese poco número de personas en
ellas hacía sentir un ambiente algo antiguo, podía verse una pequeña neblina
gracias al frio y la humedad de la lluvia; las parejas paseaban bajo un mismo
paraguas, todo era tan tranquilo, al aparecer para ellos era una atmosfera
romántica. Al bajar la mirada logre ver incluso mi aliento cálido reflejándose
como humo en el gélido clima. Aun cuando no sentía mucho aquel frio, mi saco ya
estaba muy mojado y mi cuerpo comenzaba a temblar inconscientemente, pero no tenía
razones para prestar mucha atención, de
cierta manera para mí, merecía más atención aquella agua corriendo por las
calles. Mientras me encontraba con la mirada perdida en ello, vi las llantas de
un auto detenerse justo frente a mí, pero no necesitaba voltear, de igual
manera no era como si esperara a alguien, fue entonces que escuche una voz muy
familiar llamándome.
- HyoRim – Esa voz no
podía ser de nadie más que de él; voltee a mirarle, se encontraba fuera del
auto, del lado del conductor, su piel blanca había perdido el bronceado del
verano, sus labios ligeramente gruesos y rosados, sus ojos suavemente rasgados
y esa mirada profunda, sus cejas perfectamente delineadas y su cabello
escondido bajo un gorro negro, traía una bufanda rosada en el cuello que caía
grácilmente sobre su saco; un saco largo, de doble botonadura negro con una
camisa del mismo color debajo, esto acompañado de unos guantes negro también,
realmente se le veía sobrio, elegante, últimamente él lo era más al vestir al
diario. Me quede mirándole sin decir una sola palabra; se acerco a mi
cubriéndome de la lluvia con su saco aun cuando él se mojaba en ese frio y aun
cuando el detestaba la lluvia. Voltee a mirarle, su rostro estaba a unos
centímetros del mío, y no pude evitar sonrojarme un poco, aunque
afortunadamente pareció no haberlo notado.
-JiYong oppa - pronuncie
muy levemente y el sonrió tan suave y dulcemente como solía hacerlo.
- Te llevo – Pronuncio aun con la sonrisa en su
rostro.
-No, ésta bien, no tarda en pasar mi autobús.
-No puedo permitirlo, mucho menos en medio de este
frio y la lluvia. Permíteme llevarte e invitarte un café para aminorar este
frío – JiYong no era del tipo de persona que soliera pedir muchas veces las
cosas, te las decía una vez y si lo hacías bien y si no, era problema tuyo, así
que el hecho de que detuviese a pedir algo más de una vez me mostraba que en
verdad le importaba, y algo en ello no dejaba que me negara.
-De acuerdo – Conteste forzándome a sonreír al
tiempo que asentía, él me acerco al auto con una sonrisa en su rostro, abriendo
la puerta para brindarme el pase. Subí al auto y él se encargo de cerrar la
puerta; dio la vuelta al carro y antes de subir hizo una pequeña reverencia a
los conductores que estaban detrás. Una vez arriba se coloco el cinturón de
seguridad y tomo rumbo. Durante varios
minutos todo fue invadido por el silencio, yo mantenía la mirada en el piso del
coche, pero su voz rompió aquel silencio.
-Hace más frío adentro que afuera, ¿No lo crees? –
Pronuncio, haciéndome voltear algo sorprendida por sus palabras, dio un vistazo
rápido con una sonrisa de medio lado al ver que me había hecho prestar atención
y continuo con la mirada al frente mientras conducía - ¿Qué dices si yo mismo
te preparo ese café y conversamos un poco más cómodos en mi apartamento?
-Yo…
-Oh, vamos, ¿Vas a desprecias un café hecho por mí?
Es lo único que se cocinar – Dijo en broma seguido de una breve risa que me
reconforto un poco.
-No, no lo haría – Conteste con una sonrisa forzada
que intentaba hacer lo más natural posible.
-Muy bien, entonces vayamos – Conteste sonriendo. El
sabía que yo no podía negarle muchas cosas, así como el tampoco podía negarme
muchas cosas a mí. Durante el camino hacia su apartamento hizo un par de bromas
que volvían el momento más ameno entre todo aquel silencio y pesadez. No
tardamos mucho en llegar a su casa, y no por que estuviera cerca, sino porque
era verdaderamente veloz al volante, no era algo que me molestara, al
contrario, era bastante divertido. Se estaciono y bajó dando la vuelta al auto
para abrir la puerta de mi lado y brindarme la mano para ayudarme a bajar;
siempre un perfecto caballero. Baje del auto y él se encargo de cerrarla
colocando la alarma y caminamos aprisa dentro del edificio pues para su mala
suerte el también había olvidado su sombrilla al salir de casa pensando que no
llovería. Entramos al edificio y tomamos el ascensor al último piso, fue un
trayecto un poco largo, había 15 pisos de por medio, mientras tanto él se
quejaba un poco de que estuviese lloviendo y de haber olvidado la sombrilla, de
cierta manera me parecía un poco gracioso. Llegamos al último piso y abrió la
puerta de su pent-house, como era su costumbre me cedió el paso mientras
encendía la luz del recibidor y la sala.
-Adelante, sabes que estás en tu casa – Dijo
mientras entraba y cerraba la puerta detrás de sí y se quitaba el saco mojado –
Permite tu saco, te enfermaras si te quedas con él – Dijo extendiendo su mano
hacia a mí con una sonrisa suave en su rostro; sinceramente había olvidado que
mi saco estaba húmedo, solo sentí mi cuerpo temblar levemente. Me quite el saco
y se lo brinda haciendo una pequeña reverencia.
-Muchas gracias – Dije son una sonrisa pequeña, más
por compromiso que por otra cosa.
-Vaya, esta empapado, debes cambiar tu ropa o te
enfermaras.
-No, así estoy bien no te preocupes. – No le
convencí, lo supe por cómo se quedo mirándome pero creo que no quería pelear en
ese momento – ¿Y Gaho? – Pregunte pues me parecía raro no tener a ese angelito
brincándome y moviéndome la colita como solía hacer cada vez que le veía.
-De acuerdo, pasa y ponte cómoda, sabes que es tu
casa; Gaho está en casa de mi madre, sabía que estos días iban a ser un poco
ocupados y hasta que no terminara mis nuevas canciones, prefería que estuviese
con mis padres, no quiero que se sienta olvidado – Contesto sonriendo – Bueno
iré a dejar esto al cuarto de lavado y a poner el agua para el café – Dijo
mientras entraba quitándose los zapatos y yendo hacia otra habitación. Me tome
mi tiempo para quitarme las botas y las calcetas empapadas, para mi mala suerte
ese preciso día tenía que elegir zapatos de gamuza, seguramente quedarían
inservibles. Fui hasta la sala y me senté en el sofá más amplio, me quede
mirando todo a mi alrededor, había estado tantas veces en aquel lugar y ahora
me parecía tan familiar pero a su vez tan desconocido. No tardo mucho en
regresar, entre sus manos traía una toalla que me brindo.
-Si no piensas cambiar tu ropa, al menos quítate un
poco el agua de la ropa y el cabello – Se preocupaba mucho, tenía ese lado de
líder preocupado que no podía dejar de lado. Le sonreí un poco pues sus
acciones me causaban algo de ternura.
-Muchas gracias – Le dije tomando la toalla para
secar el exceso de agua en mi cabello y ropa. Mientras me dedicaba a secar un
poco mi cabello el fue hacía donde estaban las habitaciones y poco después
regreso con una gran frazada que distendió sobre mí.
-Eso te mantendré caliente mientras preparo el café
– Dijo con esa sonrisa tan dulce y hasta un poco infantil característica de él.
-Gracias – Le dije mirándole, y le entregue la
toalla que me había dado con anterioridad.
-¿Quieres comer algo?
-No, ya he
cenado, gracias – En realidad no recordaba la comida que había hecho, pero
tampoco tenía ni pizca de hambre.
-Mmm…De acuerdo, ya vuelvo – Dijo saliendo de la
habitación rumbo a la cocina. Me quede en aquella enorme sala, sentada en aquel
sofá con la mirada en el techo, envuelta en aquella frazada con la que me había
arropado, era cálida, pero su calor me parecía insuficiente, quizá porque la
parte que más calidez necesitaba, era mi corazón. No supe cuanto tiempo estuve
mirando el techo, mientras los pensamientos me atormentaban como todos los
anteriores días, seguramente no fue poco el tiempo ya que fue el sonido de la
charola sobre el cristal de la mesa de centro lo que hizo reaccionar y ver a
JiYong colocándola, sobre ella había un par de de tazas con café humeante, y
junto a estas un platón con diversidad de galletas y pastelillos.
-Bueno, no me aceptaste la cena, pero al menos un
bocadillo dulce irá bien con el café – Dijo mientras tomaba una taza y me la
entregaba.
-Muchas gracias – Contesté tomando la taza entre mis
manos, su calor era agradable, la acerque a mis labios y aspire el aroma, era
exquisito, suave, perfumado. Di un pequeño sorbo, cuidando de no quemarme, no
tenía azúcar, él sabía que así era como me gustaba, su sabor era sublime, no
pude evitar dejar salir un leve gemido, de esos que provocan los placeres
gourmet. Él sonrío ampliamente, como si esperara mi aprobación.
-¿Te gustó?...Es una combinación de colombiano con
coreano, y recordé que te gustaba sin azúcar – Dijo sentándose frente a mí con
una taza en mano mientras tomaba un sorbo.
-Es delicioso – Le conteste con una ligera sonrisa
en los labios, no recordaba la última ocasión en que mi sonrisa había salido
sincera y naturalmente – Tienes que decirme como lo preparas.
-Oh, no, ese es mi secreto…y es el único que tengo
de cocina – Dijo juguetón a lo cual
ambos reímos un poco. Luego de mucho tiempo por primera vez sentía que algo en
mi se liberaba con esa risa – Es la primera vez en todo este rato que te veo
reír – Dijo mirándome, mientras una sonrisa agridulce se formaba en mi rostro y
desviaba la mirada al piso, podía sentir su mirada sobre mí, aun cuando si
mirada no es pesada, es lo suficientemente fuerte pasa sentirla cuando te
miraba - ¿Sucedió algo? – Pregunto con un tono suave como no queriendo
lastimarme con su pregunta. Al escuchar su pregunta, quise responder, pero un
nudo en mi garganta acallo mi voz dejándome con la boca abierta para pronunciar
aquellas palabras, pero al no salir esta se volvió a cerrar mientras apretaba
temblorosamente la taza entre mis manos e intentaba contener las lágrimas.
Mordí mí labio inferior como si con ello pudiese aliviar el dolor que me
causaba hablar de ello…hablar con todo ese dolor acumulado. Sentí como los ojos
se cristalizaban y baje aun más el rostro para evitar que lo mirase.
-Termine con Jong Hyun – Conteste, con una voz
entrecortada que intente mantener lo más posible.
-Yo…lo lamento…Sabía que las cosas entre ustedes
estaban mas pero no sabía que estuviesen tan mal – Contesto buscando las
palabras para no lastimarme, pero no era él quien me lastimaba, era esa
historia, esa lastimosa historia que se volvía un cruel y crudo recuerdo.
-Nadie lo sabia – Conteste intentando contener las
lagrimas que se habían vuelto más fuerte que mi orgullo y yo misma, comenzando
a caer sobre mis manos, el piso y alguna que otra sobre el café – Lo peor es
que no me dolió separarme de Jong Hyun, no tanto como estar con él – Mientras
mi orgullo utilizaba todas su fuerzas por detener aquellas lagrimas casuales
que se habían convertido en un llanto imparable, JiYong tomo la taza que aun
sostenía entre mis manos temblorosas colocándola en la mesa de centro para
sentarse a mi lado abrazándome, no sabía si era la desesperación que me
provocada recordar lo ocurrido de la mano del dolor que me causaba, el frío que
aun sentía en mi cuerpo o la fuerza que ejercía al contener las lagrimas que me
hacían temblar mientras me aferraba a sus brazos – Soy una basura, soy una
maldita basura…Le lastime.
-No vuelvas a decir eso, no eres ninguna
basura, no le lastimaste por placer –
Dijo con un tono firme.
-Si lo soy – Conteste ente lagrimas. JiYong dejo que
llorara, que sacara todo aquello que se constipaba en mi garganta quebrando mi
voz hasta el punto de no dejarla salir, solo se mantuvo abrazándome,
acariciando mi cabello con dulzura. Una vez que había sacado lo suficiente como
para hablar, me separe de sus cálidos brazos dispuesta a contarle todo lo que
había sucedió. Con la mirada desviada al piso comencé a contarle lo ocurrido –
Yo…Deje de amarle.
-No puedes forzar tu corazón a amar a alguien –
Contesto intentando reconfortarme.
-No, pero yo deje de amarle mucho antes de terminar
con el…yo deje de amarle hace meses – Tomó la caja de pañuelos que tenía en la
mesa de centro dejándomela más cerca y acercándome uno a lo que agradecí con
una reverencia sin alzar la mirada; cuando me sentía triste o avergonzada no
podía ver a las personas a los ojos, era una mala costumbre que no lograba
quitarme – Hace ya varios meses que de un día para otro las cosas cambiaron, él
era tan dulce, era tan tierno y de pronto comenzó a volverse tan frío, tan
distante, sus respuestas eran tan cortas y desinteresadas, hasta su mirada al
verme era como si estuviese cansada de verme. Ya anteriormente habíamos pasado
por algunas crisis, así que me dije a mi misma que eso pasaría, intente ser más
linda, subirle el ánimo, decirle algunas bromas, creí que funcionaria, intente
distraerle contando algunas cosas, pero nada parecía funcionar, parecía que solamente
le molestaba, aun cuando me lastimaba verle así, quería verle sonreír, quería verle
feliz – seque un par de lágrimas con el
pañuelo y continúe – nada funciono, era como si yo fuera quien no
funcionara, je. Las cosas continuaron de la misma manera día tras día, incluso
en los días que me sentía mal o que algo me afectaba intentaba que sonriera,
pero no lo lograba, y al contarle algo que me sucedía era como decirle “ey
adivina, puedo respirar” todo era inútil y solo se volvía más hiriente, mas
lastimoso día a día y llego el momento en el que comencé a darme por vencida, en el que
entendí que nada de lo que hiciera funcionaria, así que deje de intentarlo,
solo dejaba que las cosas sucedieran. Ya no tenía fuerzas, ya no tenía ánimos…y
tampoco tenía a quien decírselo que no estuviese entre la espada y la pared. Mi
único refugio fue una amiga de Gwanjun, fue la única con la que pude hablar.
Había entrado en una profunda depresión,
nada me importaba, a final de cuenta yo había dejado de importarle a una
de las personas más importantes en mi vida – Apreté las manos sobre mis
rodillas intentando buscar la fuerza para no convertirme nuevamente en un mar
de lagrimas como hace poco; estaba temblando de la fuerza que colocaba en ellas
para intentar inhibir ese dolor. Sentí como la cálida mano de JiYong se había
posado sobre la mía; por unos segundos voltee a mirarle, sus ojos estaban
cristalizados y un poco rojos. No me había percatado cuanto le había llegado
todo aquello, yo sabía que JiYong era un chico sensible, pero no espere que
esto le llegase tanto. Asintió
haciéndome saber que todo estaba bien, que podía continuar cuando me sintiera
lista, era curioso, no teníamos tanto tiempo de conocernos pero podíamos
comprender lo que el otro quería decir con la mirada, al menos en algunas
ocasiones – Sentí que había caído en un pozo sin fondo y fue muy curioso, pero
en esas fechas fue cuando una compañera de la universidad me convenció de ir a
un café bar, distraerme un poco de todo aquello que me agobiaba, claro ella pensaba
pero era por cuestiones de la universidad el que me encontraba así. Me dijo que
el lugar era muy agradable y que la pasaría muy bien; no me quiso revelar el
sitio, solo me pidió que confiara en ella y así lo hice. Cuando llegamos al
lugar me parecía un tanto conocido, aun cuando era bastante agradable el ambiente
seguía cuestionándome él porque me parecía tan familiar; fue entonces que
anunciaron al grupo que tocaría aquella noche…Te seré sincera, no les preste mucha
atención cuando subieron al escenario – Dije con una sonrisa de medio lado
recordando aquella ironía – Pero les escuche cantar, según habían dicho,
aquella noche estaban cantando canciones antiguas y algunas de las ultimas que
habían escrito hacia más de medio año. La primer canción de la noche me recordó
la razón por la que ese lugar me era familiar, y es que ya había estado ahí
anteriormente pero con otra persona, una persona que para mí era mi alma
gemela.
-¿Tu entonces novio? – Pregunto con una voz apenas
audible.
-No, mi mejor amiga, ella era una hermana para mí,
ella era mi gemela de alma – Dije mirándole, y casi podía jurar haber visto un
pequeño brillo en sus ojos al contestar su cuestión – Ella me mostro por
primera vez aquel bar, y no una sola vez, sino en repetidas ocasiones, le
gustaba mucho ir ahí, recuerdo que la primera vez que fuimos me decía “Seguro
te gustara anda, tocan unos chicos muy guapos y con mucho talento” y después de
ver su espectáculo me pregunto qué tal me habían parecido.
-¿Y qué le contestaste? – Pregunto curioso.
-Que eran buenos, pero que no terminaban de llenar
mis expectativas...Al tiempo lograron cautivarme con una canción, la misma
noche que fui con mi compañera de la universidad, les recordé al momento.
-¿Qué canción fue?
-Stay...era imposible olvidarme de esa canción, mi
gemela incluso me la había dejado en el ordenador, de los discos que solían
grabar cada tanto tiempo. Pero fue un par de noches después que lograron cautivarme por completo… su
última canción logro cautivarme y conmoverme hasta las lágrimas.
-¿Haru Haru? – Preguntó, intentando verificar sus
sospechas, aunque podría decir que el ya conocía la respuesta.
-Sí, precisamente y fue exactamente esa noche,
cuando me acerque a felicitarles por su talento, que los conocí a los 5, aunque siendo sincera mis
ojos se habían posado en TOP Oppa, algo en el me parecía muy atractivo. Fue
bastante interesante y entretenido él que se quedaran conversando conmigo
aquella noche, aunque sinceramente creí que les había parecido desagradable a
ti y a Young Bae, se comportaban demasiado serios y distantes. Sentí que me hizo mucho bien escucharles
aquella noche, esas canciones y sus conversaciones me hicieron distraerme y
sentirme liberada, así que comencé a frecuentar el bar recurrentemente, a
buscarles en las noches que tocaban, SeungRi me solía mandar mensajes cada
semana con los días que se presentarían, aun cuando iba sola, lo disfrutaba
bastante pues sabía que luego de cada presentación SeungRi, Daesung o Top oppa
bajarían del escenario y se sentarían en la mesa que me encontraba para pasar
una noche entre tragos y conversaciones que me brindaban un aliento mas de vida
para el siguiente día de lucha conmigo misma y con todo aquello que me rodeaba
y uno de esos días me tope con una canción que parecía darme una bofetada con
un guante de mi realidad…Como si la hubiesen escrito por lo que estaba viviendo…supongo
que alguno de ustedes debió vivirlo para escribir esa canción, me obsesione con
ella por un buen tiempo, no importa donde estuviese o que estuviese haciendo
terminaba dándome vueltas la letra de “What is right” – Dije lanzando un
suspiro mientras alzaba el rostro con la mirada en el techo intentando contener
las lagrimas con todas mis fuerzas, quizá no las suficientes, pues un par de
lagrimas lograron escapar de mis ojos rodando por mis pómulos, él delicada y gentilmente
limpio las lagrimas con un pañuelo, lo cual me hizo voltear a mirarle, sus ojos
me confesaban que mi dolor le llegaba al corazón – Gracias – Le dije por
aquella acción y el dibujo una suave sonrisa de medio lado para hacerme saber
que no había porque darlas – Las cosas con Jong Hyun se pusieron cada vez peor,
sentía que no podía resistir mucho mas, mi corazón se había roto casi por
completo, y cuando sentía que no había salida alguna, mientras vagaba por las
calles de Seoul perdida entre mis pensamientos, sin percatarme cómo, termine
frente a la entrada de aquel bar, entre buscando algo que me reconfortara, justo
en el momento indicado, esa semana había estado tan atiborrada con mis
pensamientos que hasta había olvidado los días de las presentaciones. Justo al
entrar acababan de finalizar una de sus canciones y presentaron una nueva
canción…”Blue”…Me quede en pie, escuchándola, ni siquiera pude evitar llorar,
con lo que odio llorar en público, pero tampoco podía dejar de escucharla, era
como si me hubiese topado con mis sentimientos plasmados en esa melodía, en esa
letra, nuevamente mi realidad estaba plasmada en una de sus canciones – Me
limpie las lagrimas con el pañuelo que tenía en manos y tras un suspiro
continúe con mi historia – Apenas terminaron de cantarla y salí corriendo del
lugar, no lo podía soportar. Solía ir al
bar solo a escuchar aquella canción, en cuanto terminaban de tocarla, paga la
cuenta y salía de aquel lugar, inclusive tuve un par de mensajes por parte de
Top oppa preguntando porque no me quedaba a conversar con ellos, preguntando si
había hecho algo que me hiciera sentir mal o incomoda…siempre tan dulce, pero
solo le dije que me encontraba algo ocupada con las cuestiones de la escuela,
que hasta cierto punto no fue una mentira. Un par de días después conversando
por mensajes con Seung Hyun oppa me hizo saber que por par de semanas no se
presentarían en el bar, al parecer les habían dado unas vacaciones y las
aprovecharían para ir a visitar a sus familias y escribir un poco. Seung Hyun
oppa me invito entre eso días a conocer a su familia, pero la escuela me tenia
hecha un lio, así que no pude aceptar, pero a pesar de todo ese tiempo ocupada,
aquella canción no dejaba de sonar en mi mente. Eso fue aproximadamente a principios
de marzo, para esas fechas el personal del bar me reconocía, quizá iba
demasiado, quizá era muy notorio el hecho de que iba sin compañía, o
simplemente era el hecho de que me había
vuelto un poco allegada a ustedes, pues terminábamos conversando y bebiendo cada
noche que iba. Aun faltaban aproximadamente 3 semanas para que regresaran al
bar; y los esperes, los esperes pues mi alma necesitaba de la liberación de
aquella música, mientras tanto solía ir a escuchar a los demás cantantes que se
presentaban, todos eran muy buenos, quede fascinada con la voz de un cuarteto
de chicas…2NE1, me encantaron, me levantaron un poco el ánimo pues sus
canciones fueron bastante alegres de cierta manera, hacían que me valorara un
poco más, cuando terminaron su presentación y bajaron del escenario, aproveche
y me acerque para felicitarlas, todas fueron muy amables y lindas, al parecer
me conocían de palabras pues Minzy menciono algo sobre que Daesung oppa había
comentado sobre mi…. Pasaron los días y Jong Hyun seguía sin facilitar las cosas.
Un día que salíamos con unos amigos él quiso hablar, y simplemente me aparto de
los demás llevándome a un lugar algo solitario, quería hablar de nuestra
relación.
*FLASHBACK*
- ¿Qué sucede?
-Sucede que nuestra relación ya no es la misma, que
siento que las cosas no son lo mismo, te siento apartada – Dijo mirándome
mientras yo mantenía mi mirada en la de él- ¿Apartada?
¿No fuiste tú quien me aparto inicialmente? Pensé intentando controlarme
para no decírselo.
-¿Apartada? ¿Por qué lo piensas?
-No lo sé, siento que las cosas no son las de antes,
siento que has cambiado y que estamos cada vez más lejos uno del otro –
Contesto sin dejar de mirarme…con anterioridad me habría preocupado mantener la
mirada en la suya pues descubriría lo que había en mi corazón, pero me había
dado cuenta de que hacía un tiempo que él había perdido su capacidad para ver
dentro de mí.
-Yo solo creo que simplemente ya no soy tan encimosa
como antes – dije manteniendo mi mirada en él, pero al parecer prefirió evadirla
– Creo que…hemos madurado, o al menos lo he hecho yo, y así lo veo.
-No digo que eso este mal, solo que, ya ni siquiera
siento tus besos como antes - ¿Sentir mis besos como antes? ¿Eso es lo que
te preocupa? Si supieras hace cuanto que yo no los siento como antes, o cuantas
veces me hicieron falta y solo eran besos por compromiso – Quizá sean ideas
mías.
-Creo que sí…pero quizá yo fui muy drástica al
realizar estos cambios sin avisarte o algo, tal vez fueron muy drásticos – Por
unos momentos ambos nos quedamos en silencio.
-Sinceramente, siento que te estoy perdiendo –
Pronuncio con la mirada en el piso. Yo
también lo siento. Pensé desviando la mirada hacia otro lado. Tantas veces
habíamos tenido conversaciones por discusiones y yo sentía que lo perdía junto
con mi vida y mis fuerzas para luchar, mientras él se mantenía firme, orgulloso
y con una mirada que en ocasiones hasta parecía déspota, y hoy, el tenia la
mirada en el suelo, mientras yo prefería mantenerla en otro lugar pues ni
siquiera sabía cómo era mi mirada en eso momentos, no sabía si los papeles se
intercambiarían y yo sería quien ahora tuviese la mirada firme, orgullosa y
hasta un poco déspota…ahora era yo quien le hería.
- Intentare ser más cariñosa…no lo seré tanto como
antes, pero tratare de no ser tan alejada – Al decir esto, Jong Hyun volteo a
mirarme y sonrió un poco – No te prometo que las cosas se arreglen, no te
prometo que todo estará mejor, no te prometo ser la persona de antes, no quiero
serlo, y no te lo prometo por que las palabras se las pueden llevar el viento,
solo lo hare, ya después tu evaluaras si quieres que continuemos o terminemos –
Por unos momento al pronunciar esas palabras algo en mi rogaba porque se
decidiera a terminar – Es todo lo que te puedo decir.
-De acuerdo, me parece bien que sea así… ¿Cuándo
tiempo propones?
-Evalúalo tú.
*FIN DEL FLASHBACK*
-Desde luego lo intente, intentaba ser cariñosa y
dulce, sonreír como antes, pero algo no me permitía hacerlo naturalmente, algo
en mi había perdido esa naturaleza tan cálida para con Jong Hyun, me sentía
algo extraña. Cuando salíamos a la par de algunos amigos, sinceramente me
sentía mejor que en las ocasiones en las que salíamos solo nosotros dos, cuando
había alguien más sentía que me liberaba de la presión de tener que estar
sonriendo sin sentirlo, de estar tan pegada a él sin el deseo de que fuese así.
Definitivamente algo se había roto entre nosotros y creo que había sido mi
corazón – Me limpie un par de lagrimas con el pañuelo manteniendo la mirada
baja aun cuando en realidad no veía nada en particular – Paso un tiempo y mi
esfuerzo por que las cosas mejoraran rindió frutos, pues el mismo dijo que las
cosas entre nosotros estaban mejorando, me lo dijo con una sonrisa en sus
labios, pero no me provoco nada, solo incertidumbre de cómo contestar aquello y
lo hice a como creí más lógico, con felicidad, una felicidad que no sentía. No
sé si soy muy buena actriz o simplemente el cariño que le tenía aun a pesar de
todo me impulsaba a luchar tanto como para lograrlo aun cuando algo había en mi
que se encontraba vacío, que me hacía sentir sola. En cuanto pude huir de él en
ese día, salí casi corriendo al bar sin decirle a donde iba, solo apague mi
teléfono y salí huyendo. Al llegar, tome la mesa de siempre, casi parecía que
las personas se alejaban de aquella mesa consientes de que solía ser el lugar
en el que me sentaba o que alguien del bar solía apartármela. Pedí lo de
siempre y tras un tiempo bebiendo las luces se bajaron y encendieron unos
cenitales en el escenario, eran las chicas de 2NE1, estaban sentadas sobre unas
sillas altas y con unos micrófonos en mano y se dedicaron a cantar baladas,
tanto covers como propias y cerrar con broche de oro, pero encado en mi corazón
cómo una puñalada con Lonely; con anterioridad la había escuchado, pero jamás
había dolido tanto como ese día, fue cuando comprendí que aun estando al lado de
Jong Hyun me sentía tan sola – Contar todo aquello era una extra combinación
entre liberación y un gran peso, pues no era sencillo revivirlo todo mientras
lo contaba.
-Espera un momento y toma un respiro – Dijo Ji Yong
poniendo una mano sobre la mía, lo que me hizo voltear a mirare, aun cuando
tenía los ojos llorosos, dibujo una sonrisa para reconfortarme y sinceramente
lo lograba. Yo asentí intentando corresponder su sonrisa sin lograr hacerlo. El
se levanto y fue hacia la cocina, no tardo mucho tiempo para cuando regreso con
un vaso con agua que me brindo; lo tome sonriéndole un poco y dándole las
gracias para beber un poco de agua, me hacía mucha falta, mi garganta estaba
reseca por todo lo que había hablado además que los nudos que creaban las
lagrimas lo empeoraba. JiYong se sentó frente a mí mientras yo me tomaba un
respiro como me dijo para que al agua hiciera su efecto y me ayudara a
tranquilizarme un poco para proseguir al tiempo que dejaba el vaso sobre la
mesita de centro.
-Cómo podrás imaginarte ese día no me quede a
conversar con las chicas, solo salí del bar hecha un mar de lágrimas, me había
golpeado muy feo esa canción, lo único que quería era llegar a mi apartamento y
tirarme a llorar; y así lo hice – Suspire pesadamente recordando lo que dolía
el darme cuenta que esa canción se había convertido en mi perfecta descripción
y ni siquiera supe en qué momento ocurrió – Duele darte cuenta que el amor se termino,
pero duele más cuando te das cuenta de que eres una horrible persona para ello
– Mientras terminaba aquellas palabras voltee a mirarle, conocía a JiYong y
trataría de engarme aquello, incluso separo sus labios, pero le negué con la
cabeza haciéndole saber que no importaba que solo me dejara continuar – Así
pasaron los días, yo le evadía un poco, en verdad necesitaba encontrarme a mí
misma y como Jong Hyun lo dijo entonces; había cambiado, en ese momento no
sabía si para bien o para mal, pero lo había hecho e inclusive yo necesita
encontrarme, necesitaba saber en quien me había convertido, quien era, saber si
debía continuar así o regresar en mis pasos. Durante los días siguiente la pase
pensando en ello, iba a la universidad , claro, pero no lograba concentrarme,
nada me interesaba y casi todo me ponía de malas o triste, ah que maldita lucha
la mía en esos días para no llorar, para no gritar, para no huir, y desde luego
las cotidianas visitas de Jong Hyun solo me ponían peor, yo solo buscaba la
manera de poder huir un poco, buscaba la manera de no quedarme a solas con
él…No sabía cuando tiempo podría mantener esa actuación esa mascara que
utilizaba ante él, y es curioso porque cuando utilizaba esa mascara y el la
creía sentía alivio, satisfacción de que así fuese porque sonreía y se sentía
feliz, pero…me dolía darme cuenta que las cosas habían cambiado tanto que el ya
no podía reconocer la diferencia entre mis verdaderos sentimientos y lo que
mostraba…nos estábamos convirtiendo en dos extraños. Así fue como la pase
hasta el día que ustedes regresarían al
trabajo, recibí un mensaje de Young Bae diciendo que ese día volverían a
presentarse esa noche, que todos esperaban pudiese estar ahí. Desde luego le
dije que estaría. Esperaba ansiosa ese día, tenía un extraño sentimiento de que
las cosas se tornarían un poco diferentes, que ese día habría una vereda
diferente y muy marcada en mi camino. Entrada la tarde me arregle y espere la
hora para ir al bar, al llegar todo estaba tranquilo, voltee a ver la mesa de
siempre y se encontraba vacía pero tenía un papel en el de reservación, supuse
que en algún momento pasaría eso, pero cuando iba tomar otra mesa un joven del
bar me dijo que había una mesa reservada para mí, no me pareció lógico, yo no
había hecho ninguna reservación, pero me dijo que los chicos de BigBang la
habían reservado para mi igual que todas las noches, eso me sorprendió bastan y
te diré que le di vueltas por mucho tiempo a la incógnita de quién de ustedes
reservaba esa mesa cerca del escenario para mi cada noche.
- Quizá después te lo diga – Dijo con una pequeña
sonrisa. No pude evitar quedarme mirándole por unos momentos, primero por la
intriga que me causaban sus palabras, después simplemente porque me había
perdido en sus ojos, hasta que un choque de cordura me regreso a la realidad.
- De acuerdo, esperare esa respuesta. Bien, pues has
de recordar las canciones que cantaron aquella noche, cantaron las canciones
que habían presentaban junto con Blue, pero había una canción a la que no le había prestado la debida
atención y que en aquel momento comenzaba a ser un anillo en el dedo de mi
corazón.
-Ain’t No Fun – No lo había hecho como pregunta, el
estaba seguro de que era esa canción de la que estaba hablando.
-Sí, precisamente –Suspire mirándome las manos –
¿Honestly? Ours chemistry not working right now.
-Yeah, I can’t help it – Lo dijo más con tristeza o
desgano que con otra cosa.
-Pero a pesar de todo aquello, me dio mucho gusto
mirarles de nuevo, me hacia feliz el poder mirares nuevamente, ese día pude
volver a sonreír nuevamente con sinceridad como hacía mucho tiempo no lo hacía.
Además… Esa fue la primera noche que no te comportaste distante, me hizo sentir
bien que luego de todo ese tiempo comenzara a caerte bien, que comenzaras a
acercarte un poco – Comenté con una pequeña sonrisa en el rostro, una sonrisa
sincera.
- No es que me desagradaras, es solo que…
-Lo sé, eres algo tímido, pero en ese entonces
apenas comenzaba conocerte y yo era insegura en mi misma y también algo tímida
para hablarte más.
-Sí, además,
te llevabas tan bien con Top Hyong, no
quería interrumpirles.
-Jajaja ¿interrumpir? Nos la pasábamos discutiendo
por tonterías, que si Young Bae decía que tenía trasero de doña, que si le no
le secuestraríamos su colección de juguetes, aunque nos uníamos para molestas a
SeungRi.
-Se llevan muy bien – Asentí suavemente.
-Pero me alegra que ese día decidieras integrarte un
poco más a ello, eso fue lo que hizo esa noche tan asombrosa y divertida, me
hizo regresar con una sonrisa en el rostro, una sonrisa que había perdido un
par de meses atrás – Le dije sonriendo un poco mientras le miraba; él tenía una
expresión de sorpresa en su rostro, fue entonces que comprendí las palabras que
acababa de pronunciar, lo cual me hizo sonrojar mientras desviaba la mirada.
-Esa fue la primera vez que te vi sonreír así – Sus
palabras me hicieron voltear a mirarle encontrándome con su hermosos ojos.
- ¿Así cómo?
-Así sincera, esa sonrisa fue lo que me hizo que me
acercara más – Ambos sonreímos ante ello y terminamos desviando la mirada –
Bebiste mucho aquella noche.
-Sí, creo que por primera vez en varios meses me
sentía libre, al menos por unos momentos, me sentía feliz, con ganas de
celebrar.
-Y no sabía que bailaras así – Sus palabras me
hicieron recordar que aquella noche me desinhibí y termine bailando toda la
noche, comencé bailando con SeungRi, seguí con Daesung oppa, después con Seung
Hyun oppa, luego con Young Bae oppa y al final termine bailando con Ji Yong
oppa.
-¡Por Dios! ¿Recuerdas eso? – Pregunte llena de
pena.
-¿Recordarlo? ¿Cómo olvidarlo? Todos se preguntaban
como tenias tanta energía y con aquellos tacones, todos tomaron unos momentos
para descansar y tu continuabas sin parar.
- Que embarazoso – Dije mordiendo mi labio inferior
como si eso pudiese desaparecer la vergüenza que sentí.
-Bailas bien – Dijo haciéndome sonrojar aun más; le
mire de reojo y el tenía esa dulce sonrisa característica de él que me había
encantado desde el principio, y ese brillo en sus ojos que era tan lindo, pero
no pude mirarle mucho, no quería que me mirara así.
-Gra…Gracias, tu también bailas bien – Aun cuando
ambos estábamos algo apenados, el ambiente se había relajado un poco al
recordar aquello.
-Gracias… ¿Quieres seguirme contando? – Asentí ante
su pregunta, ya iba a mitad de todo aquello y aunque fuese doloroso supongo que
me hacía falta sacarlo.
-Después de aquella noche me desperté un poco mejor,
claro ignorando la resaca que tenía. Había dicho que no volvería a beber a la
par de Seung Hyun oppa.
-Creo que eso no lo cumpliste.
-No, pero es peor tomar a la par tuya oppa – Le dije
mirándole – Y tampoco lo cumplí – Ambos reímos un poco.
- Fue a partir de
entonces que comenzamos a salir un poco mas ¿no es así? – Asentí
mirándole.
- Fue cuando comenzamos a hablar un poco más y a
encontrarnos más.
-Pero a pesar de ello no hablabas de lo que estabas
viviendo – Al escucharle no pude evitar poner mis manos entre mis rodillas y
negar con la cabeza.
-Mi madre me enseño desde muy pequeña que cuando se
tiene problemas con la pareja las demás personas no tienen culpa alguna y no
tienen que notarlo por educación y respeto a uno mismo y a la pareja, por ello
es que prefería distraerme lo más posible y el ir a aquel bar a mirarles a
ustedes o a los demás artistas que se presentaban me sentaba bastante bien, y
las reuniones fuera del bar ni se diga. Mi humor se estaba recuperando gracias
a ustedes; trastabille un poco a noche que presentaron sus nuevas canciones al
escuchar “Monster” algo en mí sentía que esa canción me haría llorar pronto
porque esa canción se tatuaría en mi historia, en mi pie, pero me repuse al
escuchar Feeling, Bingle Bingle y sobre todo Ego, me hicieron mantener un ánimo
más alto. Aunque fuese solo por esas horas en las que podía estar ahí con
ustedes, me hacían feliz – Suspire como si eso pudiese liberar un poco de peso
de mi alma para poder continuar – Pero duro a lo sumo hasta mediado de mayo
cuando al ir al bar se presento una de mis favoritas, Gummy unnie, amaba sus canciones, ese día iba tan bien,
canto una de mis canciones favoritas, un dueto con Seung Hyun oppa, “I’m sorry”
siempre me hacía sentir un poco triste pero amaba escucharla.
-Sí, recuerdo bien como mirabas Top hyong aquel día
– Sus palabras me hicieron recordar el cómo se veía Seung Hyun oppa aquel día,
iba vestido con una pantalón negro de simulación piel que le quedaba ajustado a
la perfección a sus largas y torneadas piernas, Top oppa poseía de las piernas
más hermosas que he visto en toda mi vida, unos tenis negros con suela blanca a
juego con el pantalón, acompañado playera blanca de cuello “v” sobre la cual coloco
una camisa negra de manga larga, abierta, con las mangas dobladas hasta medio
antebrazo, con una pulsera de plata en su muñeca derecha y un anillo en su dedo
medio de la mano izquierda, era un sueño mirarle ese día; y su presentación fue
sublime, no podía apartar mis ojos de él.
-Es…es un poco difícil no mirarle cuando esta sobre
el escenario, tiene mucho talento, una gran personalidad... – No había
terminado mi frase cuando fui interrumpida por JiYong.
-Y es muy guapo como para ignorarle ¿no? – Sus palabras
me habían tomado por sorpresa, y no lograba descifrar si su tono al decirlo era
un comentario casual o irónico, por un momento me hizo pensar que se había
sentido celoso de ello, pero era una idea realmente absurda que borre más
rápido de lo que llego a mi mente.
-¿Ah? Bueno...si, Seung Hyun oppa es muy guapo como
para dejarlo pasar pero, era más hipnótica su presentación – Algo en mí me exigía
hacer esa aclaración con JiYong, creo que con cualquier otra persona no me
hubiese preocupado hacerlo – Pero, si ya me había puesto sensible el escuchar
esa canción, Gummy unnie remato todos mis sentimiento al cantar Let’s break up
– Tome un poco de aire recordando la canción y frotando un pulgar con otro,
intentando liberar un poco de ansiedad – Me pego tanto que sinceramente me
quede muy aturdida, ni siquiera podía llorar, solo me aturdí, ni siquiera podía
prestar la suficiente atención a lo que me decían.
-¿Fue por ello que te fuiste así sin más?
-Sí, disculpa por irme tan abruptamente esa noche y
por estar tan distraída, no sabía qué hacer o cómo sentirme en aquellos
momentos – JiYong negó con la cabeza haciéndome saber que todo estaba bien –
Deje de ir al bar por unos días, aun no lograba recuperarme de ello, y creí que
no iría en un buen tiempo, pero apenas pasada la semana Minzy me mando un
mensaje preguntando si iría esa noche, que quería mirase su presentación y al
parecer tenía algo que contarme. No podía decirle que no, Minzy se había vuelto
una adoración para mí, es tan dulce que no pude evitar tomarle mucho cariño,
así que le dije que asistiría, pero incluso ya estando lista para salir de mi
apartamento aquella noche dudaba en asistir, me daba temor con lo que podía
toparme, pero me arme de valor y asistí. Mientras iba de camino en el taxi
recibí un par de mensajes de Jong Hyun que ni siquiera quise contestar, solo
apague mi celular pensando “Si me pregunta, diré que se me termino la pila”
Solo quería huir de él. Llegue al bar y como era costumbre la mesa de siempre
estaba sola, así que me senté y pedí una bebida suave; Minzy llego a los pocos
minutos y me saludo entusiasmada y comenzamos a conversar, me hizo despejarme
un poco y se lo agradecí mucho, pero tuvo que dejarme unos momentos ya que era
hora de trabajar. Le desee suerte y subió junto con las demás chicas, me
encanto su presentación, y aun cuando a la mitad sentí que me volvían a
apuñalar con Love is ouch, lograron liberarme un poco de aquella presión con
Can’t nobody, Go away y para ser sincera agradecí que terminaran con Don’t stop
the music, la necesitaba, esa desesperación que sentía me hizo terminarme 4 botellas de soju… No supe como llegue a
casa, solo desperté en mi cama con la ropa del día anterior y con una terrible
migraña. Le pregunte a Minzy quien me había traído acá muchas veces, pero lo
más que logre sacarle fue un “Oppa me pidió que no te lo dijera” y habría
quedado con la duda por siempre si no conociera tan bien tu loción – Dije
volteando a mirarle, su rostro reflejo la sorpresa que esperaba – Fue de esos
pocos días que decidiste usar tu loción favorita oppa, y siempre la tendré muy
bien grabada en mi mente, el primer día que la usaste fue aquella noche que
bailamos por primera vez, la recuerdo muy bien pues las últimas piezas fueron
lentas y podía olerla a la perfección con una distancia tan corta – Ambos nos
sonrojamos un poco, él por ser descubierto, supongo, y yo por lo que había
dicho.
- No hay crimen perfecto – Dijo en tono de broma.
- No oppa.
-¿Qué paso después?
-Jong Hyun estuvo preguntando porque no le había
respondido, y se puso un poco serio cuando le dije la razón. Se había vuelto
más aprensivo de lo normal y me hacía sentir sofocada. Quiso salir ese día y si
normalmente buscaba razones para evadirle un poco, con la migraña que me
cargaba por la resaca se triplicaba, pero hacía un par de días que no le miraba
y cuando iba a visitarme a la universidad estaba algo ocupada y ya estaba
poniéndose algo melodramático… sinceramente me hacía sentir culpable, así que
acepte su invitación a salir. Me arregle y paso por mí, rentamos un par de
películas y fuimos a su casa a mirarles, yo me mantuve sentada gran parte de la
película ya que me había hecho un peinado que se podía deshacer fácilmente y
quería cuidarle. Aun cuando las películas fueron trillers, al terminar de
verlas el quiso ser algo…meloso – Creo que la expresión de mi rostro mostraba
que no era precisamente meloso a lo que me refería.
-¿Te obligo a estar con él? – Nunca había escuchado
ese tono de voz en JiYong, había preocupación pero al mismo tiempo ira, su
rostro se había transformado y juro que ni en las actuaciones al presentar Haru
Haru había puesto esa expresión.
-No, eso no…fui yo la que se quiso obligar a ello
para no hacerle sentir mal – Conteste agachando el rostro – Fui yo quien se
estaba obligando para intentar que nuestra relación fuera normal pero…no pude,
sus caricias parecían extrañas, frías, y por más que luche para sentirme
cómoda, no lo logre – La voz comenzó a quebrárseme de nuevo mientras las
lagrimas caían sobre mis manos apuñadas en mis rodillas – Intente pensar en
cualquier otra cosa pero no podía, y lo peor es que al cerrar los ojos veía a
mi mente …alguien más que ya estaba en mi corazón, y eso me hacía sentir peor,
me hacía sentir una basura pues sentía que le era infiel a mis sentimientos y a
la persona que me había conquistado
librado de la tortura que era esa relación con Jong Hyun, esa persona
que me había dado un fragmento de cielo y alegría con su sola presencia en mi
vida aunque no fuese a chica que el amara, el solo conversar con él lo había
hecho y en ese momento al mirarle en mis pensamiento, en lugar de sentir que le
era infiel a Jong Hyun, sentía que le era infiel a él – Las lagrimas se
convirtieron en un llanto desconsolado al recordar aquella mala experiencia que
me quebraba. Ji Yong se sentó a mi lado y me abrazo contra su cuerpo como si
sus brazos pudiese alejarme de todo aquello y de alguna manera entre esos
brazos me sentía segura.
-No necesitas continuar, no necesitas recordar algo
tan doloroso – Me susurro mientras me abrazaba y acariciaba mi cabello.
-Prefiero hacerlo, prefiero sacar todo esto de una
vez.
-De acuerdo…Llévalo a tu paso, a tu tiempo, no te
lastimes por contarlo.
-Me lastima mas guardarlo – Me tome unos momentos
llorando en los brazos de JiYong para retomar un poco de aliento y continuar –
No pude hacerlo, no pude continuar, sus manos parecían las de un extraño para
mí, y el recuerdo de esa persona me hacía sentir infiel, y agradecí que
Jong Hyun estuviera tan perdido en su deseo
que no notara las lagrimas que derrame. Me limpie las lagrimas y le rechace, me
cuestiono repetidas veces e porque no quería estar con él, pero ¿Cómo le decía
la verdad? ¿Cómo se lo explicaba?...No podía, así que solo le decía un “porque
no, no quiero ahora” pero el insistía…fácilmente duramos media hora en la que
preguntaba repetidas veces porque no quería estar con él y yo le contestaba lo
mismo una y otra vez, hasta que se rindió…se quedo callado y levantándose dijo
seriamente un “de acuerdo, te iré a dejar a casa entonces, es tarde” Realmente
no era tan tarde pero agradecía el que tomara esa decisión. Durante el trayecto
intentaba conversar con él pero se comportaba muy serio, distante, muy seco,
sin importa lo que le dijera o incluso si trataba de hacer alguna broma para
hacerle sentir mejor. Me dejo en casa, se despidió como un completo extraño y
se fue – Tome una bocanada de aire que salió en un pesado suspiro con un leve
sollozo al final – Me hizo sentir como la basura más grande por lastimarle, por
comportarse tan frío. Me sentí fatal los días contiguos y él seguía molesto por
haberle rechazado, seguía siendo frio y distante, y aun cuando no quería, eso
me dolía, me dolía bastante, pero comencé a considerar muy seriamente el
terminarle – Apreté mis manos en la camisa de JiYong intentando en vano
contener el llanto, por unos minutos solo pude llorar y llorar en sus brazos –
En esos días ni el ir al bar me reconfortaban, lo converse con mi amiga de
Gwangjun y le comente que la idea de terminar con el rondaba mi mente
últimamente, pero que no quería hacerlo, no estando tan cerca su cumpleaños,
hacían falta aproximadamente 3 semanas y media para su cumpleaños y quería que
al menos ese día la pasara bien, y quizá después de ello pudiésemos
arreglar las cosas…algo en mi pensaba
que se podían solucionar, pero a su vez otra parte me decía que todo estaba
perdido, yo me había enamorado de alguien más, alguien más había cuidado y
curado de mi corazón cuando más lo necesitaba, cuando él lo hirió e ignoro –
Escondí el rostro en el pecho de JiYong mientras lloraba, él
me acariciaba el cabello gentilmente mientras me abrazaba. Cuando sentí
que podía continuar, recargue mi mejilla derecha en su pecho para seguir mi
historia – Paso el tiempo y aun cuando luchaba por que las cosas fuesen bien,
no iría bien para mí, pero si al menos iban bien para Jong Hyun, no estaba tan
mal. El día de su cumpleaños llego y lo festejamos juntos como hacíamos desde
hacía 2 años atrás, gracias a Dios unos amigos nos acompañaron a festejarle,
así sentía menos la presión. El día fue tranquilo, y él parecía haberla pasado
bien, eso me reconforto un poco, al menos había hecho algo bien, eso fue a
finales de Julio, y por mi mente aumento a un más la idea de terminar esa relación
que no iba a ningún lugar, pero a su vez, me daba temor terminar esa relación,
llevábamos casi 3 años como pareja y 5 años como amigos, y me embargaba la
incertidumbre de que pasaría si terminábamos y después yo me arrepentía, antes
de Jong Hyun, nunca había amado a nadie con tal intensidad, y me preocupaba que
esto solo fuese una mala racha que se pasara y yo le volviese a amar pero ya
hubiese cometido el error de terminar, y recordaba mucho una frase que le había
dicho cuando recién iniciamos “Yo creo que cuando una taza se rompe , la puedes
pegar, pero jamás podrás volver a beber en ella, el té se derramara y te
lastimara, así que es mejor no pegarla”
y se lo dije porque siempre he pensado que cuando una relación termina
no tiene caso volver, es más doloroso cuando se revive el porqué terminaron. Me preocupaba mucho arrepentirme, y lo pensaba
día y noche. Los días se pasaron volando y los únicos momentos de paz que tenía
era cuando iba al bar a mirarles. Por aquellas fechas estaba tan perdida que
rogaba por una respuesta, no sabía a quién acudir y en unos de eso tantos días
contacte a Young Bae y quedamos de vernos en café para conversar. Aun cuando
Young Bae parecía un chico bromista y juguetón, algo en él me decía que era
bueno escuchando y aconsejando y me alegra no haberme equivocado en ello. Le
conté muy superficialmente el cómo se encontraban las cosas, simplemente le
dije que las cosas entre Jong Hyun y yo no iban bien, que inclusive había
llegado a pensar en terminarle; no quise profundizar más. Pero me dio uno de
los mejores consejos que me han brindado en la vida, que no supe porque había
perdido de vista…”encomiéndate a Dios” y fue o que hice, encomendarme a él,
regarle y rezar porque me guiara por el camino correcto, que no me soltara de
su mano y que me ayudaba a ver a respuesta correcta, que me la pusiera en
frente a mis ojos, que me diera una señal que me dijera que sería, continuar
con esa relación, o terminar todo y buscar un nuevo comienzo. Fue ese mismo
para distraerme un poco, que Young Bae me comento que estabas preparando nuevas
canciones en solitario, me emociono mucho el pensar en ello, incluso me dijo ya
tenias pensado hasta el día en el que las presentarías, que sería el día de tu
cumpleaños y eso me emoción aun más – Me separe de sus brazos para poder
mirarle de frente con una leve sonrisa en los labios, una combinación un poco
extraña con mis ojos llorosos y mis mejillas húmedas por las lagrimas.
-¿Por qué te causo tanta emoción? – Pregunto algo
sorprendido.
-Porque sería una perfecta manera de celebrar tu
cumpleaños, además… - Me dio un poco de vergüenza terminar aquella frase y solo
agache el rostro mientras mordía mi labio inferior. JiYong coloco una mano
sobre la mía, tomándola suavemente, lo cual me hizo alzar el rostro, topándome
de frente con sus hermosos ojos.
-Además, era la excusa perfecta para celebrar el
tuyo también – Dijo sonriendo con un brillo tan en su mirar que me acelero el
corazón de tal manera que sentí que saldría de mi pecho, y aun cuando mis
mejillas se enrojecieron no podía dejar de mirarle, me había enganchado.
-Sí, creo que, el tener la ilusión de escuchar esas
nuevas canciones me dio una nueva alegría, sentí que de cierta manera serian un
nuevo aliento de vida, que serian nuevos bríos. Me lleno de esperanza el
saberlo. Mi cumpleaños llego y mas obligada me levante y arregle, aun cuando no
tenía nada planeado, sabía que no faltaría alguien que viniera a visitarme,
entre los que seguramente estaría Jong Hyun. Me visitaron un par de amigos y
Jong Hyun para felicitarme, ha sido de los días más fingidos de mi vida, no sé
como soporte mantener la sonrisa y la supuesta alegría. Estuve sumamente
agradecida cuando se retiraron. Luego de que partieron solo me puse mi pijama
para dormir y me deje caer sobre la cama, no quería saber de nada, quería poder
dormir, hasta que se llegara tu cumpleaños – El decir eso me hizo sonrojar
sobre manera, no sabía qué hacer o cómo reaccionar, así que simplemente
continúe – Ese día lo único que me alegro fue el recibir mensajes de los chicos
y las chicas de 2NE1 felicitándome. Las
primeras en enviarme mensajes fueron Dara unnie y Minzy, ah, son princesas
hermosas, más tarde recibí un mensaje de Daesung ssi, ah, fue muy tierno; a
medio día me llego el mensaje de Bom unnie, era tan dulce como ella, casi
brotaban flores de él, no tarde mucho en recibir uno de Young Bae, ah, lo adore
más, supo levantarme el ánimo y hacerme sonreír, ya entrado el día, Chae Rin
mando un rap por mensaje, y por eso de las 6 de la tarde Ri mando un mensaje muy
a su estilo, felicitándome y diciendo que debíamos salir a festejar en los
próximos días, proponía hacer una fiesta en la que uniéramos el festejo de tu
cumpleaños y el mío, jajaja ay pandita – Comente recordando lo divertido que
es.
-¿Top Hyong te mando mensaje?
-No, sabes que él es malo con lo de los mensajes,
así que me llamo, me felicito y me invitaba a cenar, pero no tenía el
suficiente ánimo, así que me disculpe y le pedí si podíamos posponerlo, un par
de días. Él siempre tan lindo dijo que estaba bien – El contarle aquello hizo
que el rostro de JiYong se pusiera un poco más serio, no comprendía porque pero
no sabía si sería bueno preguntar, así que mejor me contuve y continúe – Cuando
estaba recostada, en medio de la oscuridad, mirando el techo y pensando
nuevamente en que hacer, me llego tu mensaje, me dibujo una gran sonrisa –
Comente sonriendo al recordarlo. Voltee a mirarle a los ojos aun con la sonrisa
en el rostro – Gracias, ese mensaje y la conversación de esa noche me hicieron
dormir plácidamente – No sé si fue mi imaginación, pero las mejillas de JiYong
parecían haberse sonrojado mientras asentía a modo de reverencia – El día
siguiente paso sin nada especial, incluso, ni siquiera Jong Hyun dio señales de
vida, no por Face, ni por Messenger, ni por teléfono, ni siquiera por mensajes
de texto; imagine que estaría ocupado o que tendría algún problema familiar,
como solía suceder, me pareció algo raro. Le mande un mensaje de texto que
contesto algo tarde, y últimamente no había mucho tema de conversación entre
nosotros. No le tome mucha importancia y seguí mi día. El 18 en la mañana
recibí un mensaje de Young Bae, contándome que pospondrías la presentación de
tus nuevas canciones, que la fecha se había pospuesto al 25, pero que
festejarían esa noche tu cumpleaños, que les acompañara. Más tarde recibí tu
mensaje con la misma invitación. Sinceramente, la pase increíble, me divertí
bastante aunque la incertidumbre de que sucedería con Jong Hyun me mantenía
preocupada. Transcurrió una semana y yo no sabía nada de Jong Hyun, me
preocupaba que estuviese mal de salud, pero no tenía como localizarle, estaba
pasando por una mala racha y no tenia salgo en el celular, mi teléfono de casa
estaba sin línea y tenia mas ocupaciones que horas en el día. Justamente cuando
se terminaba la semana hable por teléfono con mi hermana mayor y mi madre,
notaron que algo no andaba bien en mi tono de voz, así que les dije simplemente
que las cosas con Jong Hyun andaban mal, ellas como ya sospechaban que tal
estaba todo me aconsejaron terminarle, pero yo les decía que aun lo pensaba y
que al menos quería hacerlo de frente, no estuvieron muy de acuerdo pues solo
querían que terminara con aquello que me estaba provocando dolor, pero decidí
restarle importancia, después de todo, al día siguiente estrenarías las nuevas
canciones. Ese día estaba tan emocionada que estaba lista 4 horas antes - Reí un poco apenada - Esa presentación fue todo y mucho más de lo
que esperaba, te luciste, aunque fue un poco tortuoso que solamente presentaras
One Of a Kind – Rio un poco por mi reclamo.
-Lo lamento, fue idea de appa YG.
-Sí, me lo dijiste esa misma noche, pero aun así,
gracias, me llenaste de alegría, subiste mi ánimo, me hiciste querer disfrutar
y bailar.
-Y vaya que bailamos esa noche.
-Ni, lo digas, tuve que regresar con los zapatos en
mano – dije sonriendo por el recuerdo, pero la sonrisa no tardo mucho en
desvanecerse cuando vino a mi mente el recuerdo de lo ocurrido al día siguiente
– Sin embargo al día siguiente las cosas cambiaron abruptamente; mientras
conversaba con un amigo que teníamos en común Jong Hyun y yo, le pregunte
visto, si sabía cómo se encontraba; obviamente no le dije que le preguntaba eso
porque tenía una semana sin saber nada de él, y
efectivamente le había visto, habían pasado la el día anterior juntos,
bromeando, divirtiéndose , e incluso hicieron noche de chicos – Me detuve por
unos segundos y tome aire – Dolió, aun a pesar de haberme dicho eso, le
pregunte qué tal se encontraba de salud, me preocupaba; me dijo que estaba bien
– Mordí mi labio inferior por impotencia – Fue una situación extraña, me dolió,
me dolió bastante saber aquello, pero a su vez me lleno de rabia, me lleno de
frustración, de ira. Me había colmado la paciencia. Le agradecía a mi amigo el
habérmelo dicho, y aun cuando me pregunto porque hacia tal cuestionamiento,
simplemente le dije que por curiosidad. Y deje que ese momento de frustración y
rabia se apoderaran de mí, me cegué y cerrando la ventana de facebook en la que
hablaba con mi amigo, quise llamarle pero recordé que no tenia saldo ni línea,
y tampoco tenía disposición de esperar más tiempo para verle en persona así que
abrí una ventana con el facebook de Jong Hyun y le dije que las cosas no podían
continuar así, le dije que ya no funcionábamos como pareja, que ya nada estaba
bien entre nosotros, ni lo volvería a estar, prácticamente eso le decía que yo
había dejado de amarle. Le dije que quería terminar, que ya no quería continuar
con él. Sinceramente ahí lo iba dejar todo, a cerrar la ventana, pero por una
extraña razón recordé sus voces cantando Stay y no pude evitar agradecerle por
todos los hermosos momentos juntos y me despedí, me sentí libre por unos
momentos, y solo capte hacer una publicación afirmando que había un nuevo
inicio más delante. Fue un par de minutos después de haber enviado ese mensaje
que capte lo que había hecho y las consecuencias que eso tendría, sinceramente
lo único que me preocupo fue como le lastimaría, lo que a él le dolería y que
había hecho mal al terminarle así, al no haberlo hecho de frente; pero ya era
tarde, ya lo había enviado, y no podía salir a llamarle, ya estaba muy entrada
la noche, tampoco podía eliminar el mensaje…Me aterro pensar que diría cuando
lo leyera, me aterro pensar que le perdería como amigo por haber terminado así
– Trague saliva pesadamente y JiYong me acerco el vaso con agua que estaba
sobre la mesa de centro. Agradecí asintiendo a manera de reverencia mientras
tomaba un poco de agua para pasar esa mala sensación, pero no sirvió de mucho,
las lágrimas volvían a hacerse nudo en mi garganta. Deje el vaso en el mismo
lugar, ahora vacio y proseguí – Esa noche apenas y pude dormir un par de horas,
y en cuando desperté a la mañana siguiente lo primero que hice fue encender mi
ordenador e ingresar a facebook,
esperando con temor la respuesta de Jong Hyun. Para mí sorpresa no había
respuesta, creí que no le había leído, pero para fortuna o desgracia mía, al
abrir la ventana de conversación, el mensaje marcaba como visto hacía 22
minutos; pensé que necesitaría más tiempo, que necesitaba tiempo para
asimilarlo y contestar, así que temblorosa y aterrada deje mi ordenador y seguí
con mis actividades. Callo el sol y el no había contestado, eso me hacía
temblar y hacer sentir muy mal, y no
ayudaba que las personas preguntaban si estaba bien al ver que mi estatus sentimental había
pasado a ser “soltera”, pero aun así contestaba que estaba bien. Me preocupaba
más él. Pero no podía quedarme así, ya
tenía un compromiso que no dejaría pasar; la presentación de tu segunda canción
– Dije limpiándome las lagrimas que caían por mis mejillas. Me arregle lo mejor
que pude y fui al bar, me senté en la mesa de siempre y pedí un wisky doble,
solo quería algo fuerte que me pasara el amargo trago. Fue cuando llegaste y
comenzamos a charlar – Comente mordiendo mis labios mientras intentaba calmar
los sentimientos se que hacían nudos en mi garganta, pues las lagrimas eran
imposibles de contener. Las manos de JiYong tomaron las mías, alce la mirada
por unos momentos pero no pude mantenerla, y termine agachando el rostro.
-Era eso lo
que me ibas a contar cuando me llamaron a trabajar, ¿no es así? – Yo solo
asentí.
-Me fue difícil contenerme esa noche, creo que
estuvo bien que te llamaran ese momento o terminaría llorando a mares. Si no me
falto mucho con tu nueva canción, me hizo llorar bastante, tu interpretación
fue asombrosa, fue tan llena de sentimiento. Desde entonces me ha estado dando
vueltas la canción en la mente, no comprendo por qué, pero desde antenoche que
la presentaste no he podido borrarla de mi mente ni tampoco tu presentación –
Comente limpiándome un par de lagrimas con el dorso de la mano –, y anoche que
presentaste Crayon, me sentí un poco mejor, con ganas de bailar, con ganas de
despejarme, pero la verdad…esta mañana el termino con todas las ganas que me
quedaban de divertirme, y volví a sentirme una maldita basura.
-¿Qué fue lo que te hizo ese bastardo?
- El directamente nada, quizá fui yo la tonta por
pensar que él mantendría la promesa que me había hecho no hace mucho – Intente
calmar un poco mis sollozos para proseguir – Él me había prometido que aun si
llegábamos a terminar, seguiría teniendo su cariño como amigos, y ¿sabes algo?
Yo le creí…creí que así sería, porque al menos yo si le mantuve ese cariño,
hasta darme cuenta por el mismo, que yo solo fui un error en su vida – Dije alzando
el rostro al techo, limpiándome un par de lagrimas con la mano – Y para
terminar de darme cuenta por terceros que para él yo me he convertido en un
monstro, lo pude esperar de muchas personas, pero no lo esperaba de él – No me
pude contener, simplemente no podía parar el llanto, pero continuaba hablando,
intentando que mis palabras fueran lo más claras posibles – Se que hice mal al
terminarle de esa manera, me arrepentí, y aun me arrepiento de haberlo hecho,
yo no quería lastimarle, no quería que le doliera así, pero no podía seguir
engañándome más y podía seguirle mintiendo mas …y creí que al menos tendría un
cuestionamiento de por qué quería terminar por parte de Jong Hyun, pero no hubo
nada, no hubo interés….tan solo …no hubo interés – Pronuncie agachando el
rostro mientras las lagrimas caían sobre las manos de JiYong que mantenían
sujetas las mías.
-No las comprendiste – Pronuncio suavemente, casi
como un susurro, yo voltee a mirarle con el rostro empapado, rostro tenía una
combinación entre dolor, compasión e impotencia.
-¿No comprendí que? – Pregunte sin entender a que se
refería. Soltó mis manos y me tomo del
rostro con ambas manos, eran cálidas y suaves, su tacto era tan reconfortante.
Mi corazón se aceleraba un poco mientras mis ojos estaban atrapados en los
suyos.
-¿No comprendiste que esas canciones no fueron
casualidad alguna? ¿No comprendiste que las había hecho para ti? No soportaba
ver como sufrías, no soportaba saber que la relación con el te lastimaba de tal
manera y que tú misma te lastimabas por verle feliz a él, y continuaba con su
vida como si nada pasara ¿Cómo es que no podía ver el dolor en tus ojos? – Los
ojos de JiYong se habían cristalizado y comenzaban a brotar un par de lagrimas
de ellos mientras me miraba – ¿No comprendiste que esas canciones eran para ti?
Que yo no podía mirarte de la mano de ese bastardo –Pego su frente a la mía,
podía sentir tu aliento cálido rozando mis labios – Ese hijo de puta no te ama,
¿Hasta cuándo vas a llorar como una tonta? – Sus palabras me hicieron recordar
la noche que la presento por primera vez, la ira, la impotencia y el dolor en
su mirada, eran demasiado perfectas, acaso… ¿no estaba actuando? …fue entonces
que recordé cómo durante toda la canción sus ojos se mantenían posados sobre
mí.
-JiYong – Pronuncie apenas audible, las palabras no
salían más fuerte, el corazón parecía salírseme del pecho – Sus ojos me miraban
directamente sin despegar su frente de la mía y aun con las manos en mis
mejillas.
-Cuando esta triste siento como si fuese a morir
¿Por qué no te das cuenta de que tu amor soy yo? ¿Por qué eres la única que no
lo sabe? – El continuaba pronunciando aquella canción y me hacía comprender a
que se refería, me hacia comprender por qué lo había escrito. Lentamente fue
reduciendo la distancia que separaba nuestros labios, instintivamente cerré los
ojos al sentiré cada vez más cerca, y la suave pie de sus labios rozaba los
míos con delicadeza, su aliento cálido y húmedo chocaba con el mío y entonces
que nuestros labios se unieron en un beso que había esperado hacia tanto
tiempo, su beso era dulce, tierno, protector, suavemente pasional, como si
hubiese una sed que solo se pudiese calmar a través de aquel beso. El tiempo
perdió sentido e importancia, en aquel momento el mundo se había desvanecido a
mis pies, solo estábamos él y yo, perdidos en aquel beso. Nos separamos luego de un tiempo, coloque mis
manos sobre las suyas que aun sujetaban mis mejillas mientras su frente volvía
a posarse junto a la mía, no podía apartar mis ojos de los suyos, su mirada era
casi suplicante – ¿No comprendiste que todas esas canciones fueron por ti? Por
qué te amo – Sus palabras me dejaron en shock, había soñado tantas veces el escucharlas
de sus labios. Las lagrimas volvían a brotar pero no por las mismas razones,
sino por la alegría de haberle escuchado pronunciar esas palabras que tanto
anhelado.
-¿Y tú comprendiste que deje de amar a Jong Hyun
desde el día que te conocí? Que fue por ti por quien mi corazón dio un vuelco,
porque llegaste sin permiso a apoderarte mi amor, no comprendiste que era por
ti que regresaba cada noche a aquel bar, porque solo tu voz me podía animar,
podía borrar toda la tristeza que me embargaba y cambiaba el color de mi vida –
Una lagrima escapo de los ojos de JiYong y sin previo aviso soltó mi rostro
para abrazarme. Sus cálidos brazos me reconfortaban y hacían sentir segura,
nada mas importaba en ese momento.
-Creí que era Top hyong por quien te habías puesto
así – Negué con la cabeza y me separe de sus brazos para mirle a los ojos.
-Por un tiempo, Seung Hyung oppa me gusto mucho,
pero siempre hubo algo en tu manera de ser, en tu voz, en tu sonrisa tan pura y
casi infantil que me estremecía el corazón…Me costó aceptarlo pero, no podía
negarlo más, me había enamorado de ti, tu voz, tus canciones me dieron ese
refugio que tanto necesitaba cuando la persona que amaba me lastimo – Su mano
acaricio tiernamente mi mejilla y sus ojos luminosos me miraban directamente.
-Esperaba tanto esa rotura, quería verte feliz,
odiaba cuando llorabas o estabas seria.
-¿Por ellos solías llegar y preguntarme por que
estaba tan seria? – Asintió con una sonrisa juguetona en sus labios. No pude
contenerme y termine abalanzándome a abrazarle, él me rodeo con sus brazos y me
acariciaba el cabello dulcemente. El momento era perfecto, era tan dulce, tan
cálido, tan tierno, aun cuando mi corazón continuaba acelerado, me encanta la
sensación que proporcionaba. El tiempo se me fue como agua entre los dedos y
cuando reaccione de que me encontraba en el apartamento de JiYong me aparte
rápidamente de sus brazos – Por Dios, ¿Qué hora es? Debe ser tardísimo, debo
irme – Dije poniéndome en pie rápidamente. Buscaba desesperadamente en donde
había dejado mi móvil para ver la hora, pero fui interrumpía por JiYong parado
frente a mí; suavemente tomo una de mis manos entre la suya y acaricio el dorso
de esta con su pulgar, yo me quede estática simplemente mirándole, acerco mi
mano a sus labios depositando un dulce y cálido beso en el dorso para jalarme
suavemente hacia el sin soltarme la mano y colocando su mano libre en mi
cintura, nuestros cuerpos estaban muy cerca, y sus hermosos ojos estaban sobre
los míos, sentía que las mejillas me hervían pero no podía dejar de mirarle.
-No te vayas a casa – Susurro suavemente con sus
ojos en los míos. Hacía que las piernas me temblaran.
-Yo…
-Por favor, quédate conmigo esta noche, prometo
portarme bien – Dijo con esa sonrisa casi infantil que le caracterizaba y me
desarmaba por completo.
-…De acuerdo, me quedare – Conteste sonriendo.
-Gracias – Respondió para depositar un tierno beso
en mis labios.
Como era de esperarse de un caballero como él, me
ofreció ropa más cómoda para descansar, me llevo de a mano hasta su habitación
y saco un pants y una playera interior pues me quedaría mejor que cualquiera de
sus playera, me dijo que me sintiera en casa y salió de la habitación para que
me pudiese cambiar cómodamente. Me quite la ropa que traía dejándola doblada
sobre la cama, me puse el pantalón del pants y la playera para luego colocarle
la sudadera del pants, me voltear a ver en un espejo y la imagen era bastante
graciosa, parecía salida de una película de raperos americanos. Voltee a mirar
la habitación, era sobria, pero sin ser fría, todo estaba impecablemente
ordenado, la cama perfectamente tendida, respire profundamente y mis pulmones
se llenaron del aroma de su habitación, esa esencia dulce que le caracterizaba
sin necesidad de ninguna loción, ese aroma que me daba una gran tranquilidad.
Escuche que llamaron a la puerta y eso me hizo dar un pequeño salto, fui a
abrir y encontré a JiYong sonriente frente a mí, me miro de pies a cabeza y rio
un poco.
-Te sienta bien.
-Sí, con una gorra y una navaja estaría perfecta
para las calles de New York – Ambos reímos un poco por el comentario.
-Ven, prepare algo
para cenar.
-JiYong, tú no sabes cocinar.
-Bueno, pedí algo al restaurant de aquí cerca –
Cenamos tranquilamente y nos quedamos bebiendo un café en la sala mientras
conversábamos.
Abrí muy pesadamente los ojos, los sentía hinchados,
todo estaba borroso. Una vez pude aclarar mi vista note que estaba en un lugar
diferente, no era mi habitación; tarde unos segundos en recordar que me había
quedado en la casa de JiYong, pero, ¿En qué momento me dormí? Y ¿cómo llegue a
su habitación? Lo último que recordaba era estar con él platicando en la sala,
sentados en sofá más amplio tapados con la frazada. Me incorpore quedando
sentada y voltee a ambos lados para toparme con Ji Yong dormido a mi lado derecho,
era una imagen angelical, su rostro tranquilo, relajado, su piel
apiñonada, su pequeña nariz
perfectamente recta, sus cejas cortas y delineadas, sus ojos eran una delgada
línea marcada por sus oscuras y cortas pestañas, sus labios gruesos y rosados,
estaban un poco más voluminosos al dormir, la tranquilidad en su rostro me
llenaba de paz, quizá no tenia los rasgos perfectos, pero para mí, el era
perfecto, y mirarlo tan tranquilo, durmiendo plácidamente como un ángel, me
llenaba de paz. Me volví a recostar solamente para quedarme mirándole mientras
dormía. Seguramente era tarde, y una parte de mi decía que debía levantarme,
pero otra parte me rogaba por quedarme ahí, mirándolo dormir; y creo que
fácilmente se puede saber que parte gano. El tiempo parecía detenerse como mis
ojos se detenían en sus rosados labios.
El momento fue interrumpido por el timbre de un celular sonando, supuse
que era el de JiYong, pues no era mi timbre. Aun cuando el celular continuaba
timbrando el solamente se quejo un poco y se tapo los oídos doblando un poco la
almohada en la que dormía; su acción me causo mucha gracia y me recordó una
conversación con los chicos en la cual salió a relucir quien era el más
complicado de despertar en las mañanas, siendo JiYong el ganador del título,
aun cuando le gano casi por nada a Seung Hyun oppa. Al ver que no se levantaba
y el celular continuaba sonando me incorpore y tome el celular que estaba en la
mesa de noche del lado de JiYong. Procurando no lastimarle, mire de quien se
trataba “Young Bae” supuse que no habría problema si contestaba.
-¿Yoboseyo?
-¿Ah? Disculpe creo que
me equivoque de numero.
-Young Bae ssi, no está
equivocado, es el numero de JiYong.
-Ah..¿JiYong olvido su
celular contigo?
-Ah…ommo…no, es que
JiYong está dormido.
-¡¿Dormido?! ¡¿Ósea que pasaron la noche juntos?!
-Ah, bueno, sí pero no
de la manera en que te imaginas.
-¡Aeygo!...Mmm bueno,
después les interrogare, ¿crees poder despertarle? Necesito saber unas cosas
del trabajo.
-Sí, bueno…dame unos
momentos.
-JiYong…JiYong – Le llamaba por su nombre mientras
le movía con una mano pero no servía de mucho, el solamente se quejaba –
JiYong, despierta.
-Mm no quiero – Decía medio dormido.
-Aish….JiYong, SeungRi dice que le prestaste tu
nueva chaqueta, viene por ella – Al decirle esto se sentó como un resorte pero
aun con los ojos cerrados.
-¡Que ni se le ocurra a ese panda!
-Apenas así te levantas…te llama Young Bae – Dije
tomando su mano y poniéndole el celular en ella. Se llevo el teléfono a la
oreja sin siquiera abrir los ojos.
-Mmm….si…no, no, estará a tiempo…si, no aun no la
termino….bueno, aun no la inicio pero ya tengo todo para ello…si, tu prepara
todo...si te veo ahí a la hora de siempre – Luego de aquello colgó y se
restregó un poco los ojos para intentar abrirlos, aunque solo consiguió abrir
uno, era una imagen enternecedora.
-Ahora comprendo porque tienes el titulo del más
difícil de despertar de los Bangs – Le dije riendo un poco mientras le miraba.
-um, pero vale la pena despertar si puedo verte aquí
– Sus palabras me hicieron sonrojas sobremanera.
-¡JiYong! Es muy temprano para que me hagas
eso…bueno ya no es tan temprano, pero por lo que veo tendrás un día ocupado con
Young Bae así que, será mejor que te
levantes y te des una ducha; preparare algo para desayunar y después me iré a casa.
-No, no lo hagas, no te molestes.
-No es molestia, además es lo mínimo que puedo hacer
por lo bien que te portaste conmigo ayer – Conteste para depositar un beso en
su mejilla y levantarme. Me esmere en preparar un delicioso desayuno para los
dos. Desayunamos tranquilamente en el comedor y luego de dejar todo limpio me llevo
hasta mi departamento, acompañándome hasta la puerta de este – Muchas gracias
por todo.
-No lo agradezcas, solo…prométeme que iras esta
noche al bar – Pidió tomándome una mano mientras me miraba a los ojos.
-Te lo prometo – Dije sonriendo. Deposito un suave
beso en mis labios y se retiro. Sentía que flotaba entre nubes, no podía creer
lo que había pasado y como de un agujero de profunda depresión había salido un
sentimiento tan hermoso y que me hacía sentir tan bien. Me fui a mi recamara y
deje la ropa del día anterior en el cesto de la ropa sucia, colgué el abrigo
que JiYong había puesto a secar anoche y busque lo que pondría en la noche para
ir al bar, saque un vestido en rosa hechicero y unas zapatillas bajas del mismo
color, tome un bolso color perla y coloque todas mis cosas en el. Me quede
mirando unos momentos el que aun traía puesta la ropa de JiYong e
inconscientemente se dibujo una sonrisa en mis labios, olí la sudadera y tenía
ese aroma característico de él, me pesaría quitármela en un rato mas. Arregle
un par de cosas en casa, y cuando la hora se acercaba me fui a duchar y a
arreglarme. Estuve lista a tiempo, me vi a espejo una vez más para verificar
que todo estuviese perfecto y tomando el celular y las llaves del departamento
salí rumbo al bar. Al llegar la mesa de siempre estaba desocupada así que como
era costumbre fui a sentarme en ella. No
paso mucho cuando llego Bom muy sonriente, me saludo alegremente como era usual
en ella y se sentó a mi lado. Estuvimos hablando por un buen rato mientras
fueron llegando las demás chicas de 2ne1 uniéndosenos, aunque falta Minzy.
-oigan chicas ¿Por qué no veo a Minzy? – Pregunte
pareciéndome rara su ausencia, ya que usualmente solían estar las 4 en el bar.
-Esta terminado de ensayar una nueva canción con
JiYong, al parecer la termino de última hora y necesitaban ensayarla bien antes
de presentarla – Contesto Dara.
-¿Ah? ¿Ósea que hoy va a presentar una nueva
canción?, creí que ya las había presentado todas.
-Todos lo pensamos, pero al parecer algo le inspiro
– Contesto Chae Rin para dar un trago a su bebida – Al parecer es algo especial
esta canción – Su comentario me dejo pensando un rato. Pasado un rato las luces
se atenuaron para encender las del escenario y dar inicio a la presentación de
JiYong, presento todas su canciones
nuevas iniciando con One of a kind, siguió con un dueto a la par de Tablo ssi
con Light it up, después canto Today con Young Bae,continuo con That XX, como
en ocasiones anteriores mientras la cantaba sus ojos se habían posado sobre mí,
siguió con Crayon, encendiendo al público, y cuando todos creían que había
finalizado presento su nueva canción.
-Esta canción está escrita para alguien especial, se
que sabrás de que hablo – Pronuncio para iniciar la canción a dueto con Minzy.
Love is painful all the love is painful
Babocheoreom banbok thats what i always do (such a pain)
But pain is beautiful its same as you
Huimangeun silmangeuro somangeun jeolmangeuro
Sarangi gipeojilsurok apeumeun deephae deo
Ibeonen dareul georan chakgak hogeun gidae uh
Gyeolguk.. Myeot nyeoni jinasseulkka yeongwoniran geon eopda
Gyeolguk.. Inyeoni anin geolkka dasi honjaga doeda
Gyeou.. Gyeou.. Gyeou.. Jinjja sarangeul chajeun jul aldaga
Gyeolguk.. Tto gyeolguk.. Ireoke kkeutnabeorinda
Nae maeumeun cheoeumbuteo geudaeroinde
Sangcheoro gadeukhae ijen geudaero inhae
Jeomjeom byeonhaega chagaun ne moksorie nado sigeogago
Meoreojineun uri sai doedolligien
Amu gamjeong eobsi seororeul maemdolgien
Hime gyeowo na ibyeoreul seonmulhago doraseo
I’m fallin without you
Gyeolguk.. Nuguui jalmosilkka sarangiran geon eopda
Gyeolguk.. Ibyeori jineun geolkka jichyeo na jami deulda
Gyeou.. Gyeou.. Gyeou..Yeogikkajiga majimaginji urin
Gyeolguk.. Tto gyeolguk.. Tto dasi nami doena
Nae maeumeun cheoeumbuteo geudaeroinde
Sangcheoro gadeukhae ijen geudaero inhae
Jeomjeom byeonhaega chagaun ne moksorie nado sigeogago
Meoreojineun uri sai doedolligien
Amu gamjeong eobsi seororeul maemdolgien
Hime gyeowo na ibyeoreul seonmulhago doraseo
I’m fallin without you
Yeah im fallin without you hey..
Lets go
Cheoeumeneun mollatgetji geunyeoui bin jariga johatgetji
Haru iteul more jina bonaen dwieseoya biroso geunyeoga gomapgetji
Mollatgetji ne jasine daehae neo eobsi jal sal su itdadeon geu hwaksine daehae
Oneulgwa dareun naeil beolsseo 1, 2nyeon i siryeonmankeum neureonaneun miryeon
Sigani jinamyeon dallajigil gidohae
For you my baby
Nae maeumeun cheoeumbuteo geudaeroinde
Sangcheoro gadeukhae ijen geudaero inhae
Jeomjeom byeonhaega chagaun ne moksorie nado sigeogago
Meoreojineun uri sai doedolligien
Amu gamjeong eobsi seororeul maemdolgien
Hime gyeowo na ibyeoreul seonmulhago doraseo
I’m fallin without you
Yeah I’m fallin without you..
Escuchar esas canciones contiguas, una tras otra me
hizo darme cuenta de que Dios no me había desamparado cuando le pedí aquella
señal, me había dado varias señales pero yo de torpe no las había notado. Una a
una habían aparecido, cuando hablaban de “Ese hijo de puta” y al no notarlo me
lo escribió con un “Crayon” tan distraída y cegada por mi dolor estaba que tuvo
que decírmelo “Finally”. Young Bae me había dado el mejor consejo, encomendarme
a Dios, y Dios me dio las señales a través del mejor medio la música, y a
través de la mejor persona, quien me libero de un amor tormentoso y dañino, de
la persona que me enamoro, JiYong.
*FIN*